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La Economía y la Crisis Financiera Actual
Por: Dennis Peacocke
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La economía sigue moviéndose hacia abajo mientras los ciudadanos y las naciones del mundo esperan soluciones que tengan buenas posibilidades de éxito. Aunque los gobiernos propongan “soluciones”, esta crisis, descrita como una “tormenta económica” no se irá tan fácilmente ni trascenderá la gran sombra político partidista. Tanto la “derecha” como la “izquierda” tienen elementos de sabiduría económica dentro de sus agendas, pero no tienen la habilidad de ver la realidad final, siendo esta la economía basada en deuda, consumista y de derechos propuesta por John Maynard Keynes, que está a punto de colapsar o de someterse a grandes ajustes.
En todo caso, esta es una oportunidad histórica. Se nos abre una puerta para la inyección de principios bíblicos económicos en medio de este drama y para entrar en el diálogo global que nos está presionando a descubrir un crecimiento económico sostenible, y una estabilidad y justicia social. ¿Puede el mercado libre producir este sistema? ¿Cómo podemos empezar a desenredar el dilema del capital y la confianza? Lo que se tiene que dar es un intento de rápida respuesta a estas dos preguntas desde la perspectiva de un economista político comprometido con los aspectos bíblicos en este asunto. Estas respuestas deben venir desde “fuera” del sistema político porque esta crisis confirma una vez más la observación de Einstein que dijo: “el nivel de pensamiento que creó el problema es insuficiente para resolverlo.”
Lo que es claro es la necesidad de un sistema económico alternativo para “el bien común”. En una manera bien resumida voy a intentar explicar el cómo una perspectiva de principios bíblicos económicos nos permite ver desde otra perspectiva esta crisis financiera actual. Por muchos años me he involucrado apasionadamente en la política y la economía y la relación de éstas con las Escrituras. El tema por sí mismo es complejo y requiere estudios en las disciplinas seculares que tiene que ver con la teoría económica y la filosofía política. También requiere la habilidad para contrastarlas con los principios bíblicos que tratan con los mismos temas. Sin embargo, expuesto de una manera simple, tanto los éxitos como los fracasos políticos y económicos experimentados por la cultura occidental son fácilmente entendidos en su aplicación o desprecio de los conceptos bíblicos que sostienen a las estructuras sociales económicas y políticas.
Lo que se tiene que dar es un intento medido para ver la crisis financiera actual de una manera general sin abandonar lo que se requiere en el nivel legislativo y político para el arreglo de la crisis. No se equivoque, esta crisis es sistémica y posiblemente catastrófica. Está relacionada con lo que ocurrió en 1930 y con la tragedia social y espiritual de la ausencia de economistas bíblicamente entrenados y efectivos que refuten las teorías económicas de John Maynard Keynes. La economía que éste creó de un sistema basado en la deuda ha alcanzado finalmente su inevitable desplome, el cual fue advertido hace años. Las ideas de verdad que tienen consecuencias y esta es…
....................…la última palabra.
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